Vi el alunizaje cuando niño, y pensé que era lo más emocionante del mundo, eso de viajar al espacio, orbitar la Tierra y explorar otros planetas. Parecía fantástico.
Vivimos en un mundo maravilloso que está lleno de belleza, encanto y aventura. No hay final alguno para las aventuras que podemos tener si tan sólo las buscamos con nuestros ojos abiertos.