Nuestras vidas no quedan determinadas por lo que nos sucede, sino por cómo reaccionamos a lo que sucede, no por lo que la vida nos trae sino por la actitud que le llevamos a la vida.
Me avergoncé de lo que había hecho. No tengo ninguna excusa. Hice lo que hice. Tomo toda la responsabilidad por mí y por mis acciones. No se lo atribuiría a nadie. Lamento que haya sucedido. Y haber lastimado a personas.
Yo atribuyo lo poco que sé a mi falta de vergüenza para pedir información y a mi regla de conversar con hombres de todas las descripciones sobre aquellos temas que forman sus propias profesiones y actividades peculiares.
Después de todo, la ciencia es esencialmente internacional y es solo mediante la falta del sentido histórico que a ella se le atribuyen cualidades nacionales.